Hoy hace 5 años que ví a Sevilla llorar de alegría.
Para nosotros, siempre hemos sido grandes. Pero esa noche, hace 5 años, fuimos grandes de verdad. Y todo por tu culpa Antonio...
La vuelta de las semifinales de la Copa de la UEFA de 2006 siempre la recordaré como uno de los días más felices de mi vida. Para un fanático del fútbol en general y del SFC en particular como yo, ese día y esa noche, jueves de Feria, nunca se borrarán de mi memoria.
Recuerdo que a eso de las 5 de la tarde hubo un grupo de aficionados que decidimos quedar en la Portada del Real, para desde ahí caminar hasta el estadio. O mejor dicho, hasta el hotel Los Lebreros, dónde estaba concentrado el equipo. A la altura de Ramón y Cajal se nos unió otro grupo, que no sabíamos ni de dónde salían, y juntos seguimos avanzando.
Al llegar al hotel, el ambiente ya era espectacular. Y a medida que avanzaba la tarde, la calle Luis de Morales se convirtío en una auténtica alfombra de cabezas, no cabía un alfiler.
Cuando el autobús del equipo partió hacia el estadio (300 metros de recorrido, no más), apenas podía moverse. Una marea rojiblanca alentaba a los jugadores de una manera indescriptible, conscientes todos de que esa noche podía cambiar la historia del Club para siempre.
Y así fué.
Para la historia quedará esa previa, con el impresionante bufandeo en la grada, cantando todos al unísono el maravilloso Himno del Centenario que compuso "El Arrebato", para disfrute de los alemanes del Schalke 04 desplazados, rival esa mágica noche, que no paraban de hacer fotos.
El partido, con pocas ocasiones por los dos bandos en los primeros 90 minutos, llegó a la prórroga. La tensión era difícil de contener, pero le podían la ilusión y la esperanza. Con el 0-0 de la ida en Alemania, un gol teutón supondría prácticamente quedarnos sin final europea, el sueño de todos en aquel momento.
Pero no llegó.
Llegó Antonio Puerta en el minuto 100. La casualidad, el destino,... llámenlo como quieran, quiso que un canterano, con el 27 a la espalda, el día 27, marcase en el minuto 100, en el año 100 del Club, el gol más importante que hemos vivido muchas generaciones.
Explotó Sevilla. Explotó el Pizjuán. Explotó la Feria.
Explotó mi corazón. Y mi garganta. Y la de todos los que sentimos el SFC como algo muy importante en nuestras vidas.
Pero como una imagen vale más que mil palabras...
Y también el destino, la casualidad, la fatalidad,... quiso robarnos al responsable de que aquella noche fuésemos tan felices. Quien nos llevó a la gloria nos dejó para siempre un año después, el 28 de agosto de 2007, mientras defendía la camiseta de su equipo, de mi equipo...
Eternamente agradecido Antonio, gracias gracias y mil veces gracias por hacerme feliz ese Jueves de Feria.
Allá dónde estés, Campeón, siempre te recordaré.
Eterno 16...
miércoles, 27 de abril de 2011
martes, 26 de abril de 2011
La Vida en una Semana (Domingo de Resurrección)

No es justo.
El Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla se niega a que "El Resucitao" salga el Sábado Santo, y el motivo por el que el horario de salida y entrada de esta hermandad no sea más cercano al público, aunque sea el Domingo de Resurrección, es que a partir de las 9 de la mañana empiezan en la Catedral los Oficios de la Pascua de Resurrección.
Desde la ignorancia más absoluta, repito, desde la mayor de las ignorancias, me parece una falta de respeto a El Resucitao por parte del Consejo, que dura ya demasiados años. Falta cristiandad en este asunto...
Y me duele especialmente por mi amigo y hermano Fran, y su familia.
Hace años tuve la grandísima suerte de poder estar dentro de Santa Marina cuando la hermandad se recogió, dando por finalizada oficialmente la Semana Santa. Describir las emociones vividas desde dentro de la Iglesia viendo a Nuestra Señora de la Aurora poniendo fin a nuestra Semana Mayor es imposible.
Esta cofradía es Única. Es más, le dá sentido a todas las demás, le dá sentido a la fé de los creyentes, le dá sentido a la Pasión y Muerte de Jesucristo. Debería ser tratada como se merece, porque tiene muchísimo potencial además.
Este año, la cita era ineludible. Por varias razones. La primera, porque mi amigo Fran, hermano de El Resucitao y amigo íntimo, estaba a más de 2.000 kilómetros de Santa Marina, y sólo por eso me sentía empujado a disfrutar de su hermandad, ya que él no puede. Y la otra es obvia, después de la Semana Santa que hemos vivido, tener la oportunidad de ver dos pasos (¡y qué dos pasos...!) en la calle y no aprovecharla sería estúpido.
Después de "pelearme" en la bulla con muchísima gente, logré coger sitio en San Luís, al lado del Colegio de la Salle. El saludo del paso de Cristo, precioso. Se sucedieron varias marchas sin que el paso arriase, para el disfrute de todos los presentes. A la virgen de la Aurora la ví entrando en la misma calle desde la Plaza de San Marcos, donde también intenté ver anteriormente el cortejo, aunque me fué imposible debido a la afluencia de público.
Y así finalizó la semana más importante del año. La lluvia nos privó de momentos mágicos, pero quién sabe, quizá esto sea motivo para que en 2012 disfrutemos el doble si cabe...
...porque "Sevilla tiene una cosa, que sólo tiene Sevilla..."
La Vida en una Semana (Sábado Santo)
Por intentarlo... no quedó.
La lluvia no nos ha dado tregua prácticamente en toda la Semana Santa, aunque los cofrades hemos puesto todo de nuestra parte para perdernos lo mínimo posible dadas las circunstancias.
Prueba de ello es que, a pesar de las previsiones de precipitaciones, la hermandad de El Sol puso su Cruz de Guía en la calle a la hora prevista. Sin embargo, a la ida ya tuvo que acortar camino y refugiarse en la Catedral debido a la lluvia. Algo deslucido, el cortejo pudo volver a la Parroquia de San Diego pasadas las 21 horas, gustándose sus imágenes por las calles de Sevilla, algo que no podemos decir muchísimas cofradías este 2011...
Otra hermandad que lo intentó fué la Santísima Trinidad. Tuvieron menos suerte, y en mi opinión pecaron de ímpetu, porque no se entiende que salga un paso a la calle cuando los presentes en la Basílica de María Auxiliadora portaban paraguas abiertos... Al no salir esta hermandad nos perdemos el que quizá fuera el estreno más importante de esta Semana Santa, el paso de misterio del Santísimo Cristo de las Cinco Llagas. También nos quedamos sin uno de los mejores cortejos de la Semana Grande, ya que pone en la calle más de 1.000 nazarenos, 4 bandas de música, 3 pasos,...
Por su parte, el Santo Entierro se quedó en la Iglesia de San Gregorio, y las mujeres nazarenas que por primera vez iban a realizar estación de penitencia con esta cofradía tendrán que esperar al año que viene.
Lo mismo le pasó a la hermandad de Los Servitas, que no salió de la Capilla de los Dolores, y a la de La Soledad, que permaneció en San Lorenzo, perdiéndonos a la Dolorosa más antigua de Sevilla...
Lo dicho, casi que se podría hablar de "conato" de Semana Santa este 2011...
La lluvia no nos ha dado tregua prácticamente en toda la Semana Santa, aunque los cofrades hemos puesto todo de nuestra parte para perdernos lo mínimo posible dadas las circunstancias.
Prueba de ello es que, a pesar de las previsiones de precipitaciones, la hermandad de El Sol puso su Cruz de Guía en la calle a la hora prevista. Sin embargo, a la ida ya tuvo que acortar camino y refugiarse en la Catedral debido a la lluvia. Algo deslucido, el cortejo pudo volver a la Parroquia de San Diego pasadas las 21 horas, gustándose sus imágenes por las calles de Sevilla, algo que no podemos decir muchísimas cofradías este 2011...
Otra hermandad que lo intentó fué la Santísima Trinidad. Tuvieron menos suerte, y en mi opinión pecaron de ímpetu, porque no se entiende que salga un paso a la calle cuando los presentes en la Basílica de María Auxiliadora portaban paraguas abiertos... Al no salir esta hermandad nos perdemos el que quizá fuera el estreno más importante de esta Semana Santa, el paso de misterio del Santísimo Cristo de las Cinco Llagas. También nos quedamos sin uno de los mejores cortejos de la Semana Grande, ya que pone en la calle más de 1.000 nazarenos, 4 bandas de música, 3 pasos,...
Por su parte, el Santo Entierro se quedó en la Iglesia de San Gregorio, y las mujeres nazarenas que por primera vez iban a realizar estación de penitencia con esta cofradía tendrán que esperar al año que viene.
Lo mismo le pasó a la hermandad de Los Servitas, que no salió de la Capilla de los Dolores, y a la de La Soledad, que permaneció en San Lorenzo, perdiéndonos a la Dolorosa más antigua de Sevilla...
Lo dicho, casi que se podría hablar de "conato" de Semana Santa este 2011...
lunes, 25 de abril de 2011
La Vida en una Semana (Viernes Santo)
Estaba todo preparado. Cirios, enseres, varas,...
La nueva Carpa, como todos los años desde que se fundó la Casa Hermandad, llena. Los tramos de nazarenos estaban formados.
Nuestro Padre Jesús Nazareno hacía tiempo que cargaba con su cruz de carey y plata, a la espera de que los hermanos costaleros que allí debajo le rezaban mirándole a la cara, le sacaran a las calles de Sevilla.
María Santísima de la O... ay, María Santísima de la O cómo estaba... Será que nos embriagaba la pena, que yo la ví más guapa que nunca. Y qué palio...
Como cada año seguí mi "ritual" del Viernes Santo. Me levanto, tarde por ver la Madrugá o por el motivo que sea, y almuerzo. Tras el almuerzo, una ducha para liberar tensiones, y a por la túnica. Siempre con la ayuda de mi padre (qué haría yo sin él...), me visto de penitente, y salimos dirección Triana. Este año, al salir de Montequinto, lucía el sol, aunque con algunas nubes blancas. Por la SE-30 éstas se tornaron en grises. En Triana ya eran negras... Sigo con el "ritual". Al llegar a la Casa Hermandad por el Paseo de la O, lo primero que hago es subir para ver las imágenes y rezarle por los míos. Acto seguido, subo un piso más, donde siempre está mi primo Jesús, con quien he compartido toda esta Semana Grande, vistiéndose de acólito. En esta ocasión ya había terminado, y tanto él como el resto del cuerpo de acólitos pronunciaban algunas oraciones. Y por último, me dirijo a la habitación donde "forma" el tramo de penitentes del paso de Cristo.
Siempre igual, todos los años lo mismo.
Pero esta Semana Santa 2011 ha sido diferente. Cierto es que históricamente, el Viernes Santo ha sido un día muy castigado por la lluvia. Y no iba a ser menos en un año que pasará a la historia como el que menos pasos vimos en la calle...
Después de más de una hora esperando la decisión de la Junta de Gobierno, y mientras mirábamos por la ventana paraguas abiertos al lado del río Guadalquivir, el hermano y diputado del tramo de penitentes de Cristo bajó con tono serio y nos confirmó lo que ya sabíamos. Un año más, y van... la Hermandad de la O se queda en casa.
Llantos.
Por mi parte, me limité a marcharme. Esta triste película la habíamos visto muchas veces, y ya le había rezado al "Jorobaito" y a María Santísima de la O. Además mi padre esperaba, no había vuelto a casa, sabiendo que la cosa iba a estar muy difícil.
Me acordé de Macarena, hermana y nazarena de El Cachorro, el otro vecino de la calle Castilla... Ella sabía desde hacía más tiempo que tampoco iba a hacer estación de penitencia a la Catedral.
Otro año más...
Y me acordé también de todos los hermanos de la Carretería, la Soledad de San Buenaventura, la propia Hermandad de El Cachorro, San Isidoro, Montserrat y la Sagarada Mortaja.
Viernes Santo en blanco.
¿Lo bueno? Que ya sólo queda un año para disfrutarlo...
La nueva Carpa, como todos los años desde que se fundó la Casa Hermandad, llena. Los tramos de nazarenos estaban formados.
Nuestro Padre Jesús Nazareno hacía tiempo que cargaba con su cruz de carey y plata, a la espera de que los hermanos costaleros que allí debajo le rezaban mirándole a la cara, le sacaran a las calles de Sevilla.
María Santísima de la O... ay, María Santísima de la O cómo estaba... Será que nos embriagaba la pena, que yo la ví más guapa que nunca. Y qué palio...
Como cada año seguí mi "ritual" del Viernes Santo. Me levanto, tarde por ver la Madrugá o por el motivo que sea, y almuerzo. Tras el almuerzo, una ducha para liberar tensiones, y a por la túnica. Siempre con la ayuda de mi padre (qué haría yo sin él...), me visto de penitente, y salimos dirección Triana. Este año, al salir de Montequinto, lucía el sol, aunque con algunas nubes blancas. Por la SE-30 éstas se tornaron en grises. En Triana ya eran negras... Sigo con el "ritual". Al llegar a la Casa Hermandad por el Paseo de la O, lo primero que hago es subir para ver las imágenes y rezarle por los míos. Acto seguido, subo un piso más, donde siempre está mi primo Jesús, con quien he compartido toda esta Semana Grande, vistiéndose de acólito. En esta ocasión ya había terminado, y tanto él como el resto del cuerpo de acólitos pronunciaban algunas oraciones. Y por último, me dirijo a la habitación donde "forma" el tramo de penitentes del paso de Cristo.
Siempre igual, todos los años lo mismo.
Pero esta Semana Santa 2011 ha sido diferente. Cierto es que históricamente, el Viernes Santo ha sido un día muy castigado por la lluvia. Y no iba a ser menos en un año que pasará a la historia como el que menos pasos vimos en la calle...
Después de más de una hora esperando la decisión de la Junta de Gobierno, y mientras mirábamos por la ventana paraguas abiertos al lado del río Guadalquivir, el hermano y diputado del tramo de penitentes de Cristo bajó con tono serio y nos confirmó lo que ya sabíamos. Un año más, y van... la Hermandad de la O se queda en casa.
Llantos.
Por mi parte, me limité a marcharme. Esta triste película la habíamos visto muchas veces, y ya le había rezado al "Jorobaito" y a María Santísima de la O. Además mi padre esperaba, no había vuelto a casa, sabiendo que la cosa iba a estar muy difícil.
Me acordé de Macarena, hermana y nazarena de El Cachorro, el otro vecino de la calle Castilla... Ella sabía desde hacía más tiempo que tampoco iba a hacer estación de penitencia a la Catedral.
Otro año más...
Y me acordé también de todos los hermanos de la Carretería, la Soledad de San Buenaventura, la propia Hermandad de El Cachorro, San Isidoro, Montserrat y la Sagarada Mortaja.
Viernes Santo en blanco.
¿Lo bueno? Que ya sólo queda un año para disfrutarlo...
sábado, 23 de abril de 2011
La Vida en una Semana (Madrugá)
Desde 1933 no nos quedábamos sin la Madrugá al completo.
Hasta este aciago 2011.
Desde 1846 no había dejado de salir la Esperanza de Triana por motivos meteorológicos.
Iba a ser el primer año que la Hermandad de El Silencio permitiera salir mujeres nazarenas en su cortejo. No pudo ser. Al igual que las hermanas de la Quinta Angustia, tendrán que esperar su oportunidad un año más.
íbamos a ver al Señor de Sevilla, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, por primera vez después de la agresión que sufrió hace meses por parte de un perturbado. Nos quedamos sin ver ese andar tan característico suyo, con zancada larga, sobre la alfombra de cabezas que lo esperan y se sobrecogen con su presencia. La imposibilidad de hacer estación de penitencia por parte de la Hermandad de El Gran Poder me duele en mayor medida, pues mi hermano forma parte de su cortejo como nazareno desde 2010. El año que viene seguro que lo acompañas, Adri.
Este año no podremos reenamorarnos con la mirada de la Señora de Sevilla. La Macarena no lucirá por su barrio, ni llenará de Esperanza los corazones más necesitados de la misma por las calles de su ciudad. Habrá que ir a buscarla a su Basílica para que su cara nos hechice. Este año se retiraba Miguel Loreto en el martillo del "Sentencia". Se nos fué esa imagen de la Centuria Romana Macarena retumbando por Campana con su desfile perfecto.
No veremos en 2011 al Santísimo Cristo del Calvario salir de la Magdalena entre el silencio de sus fieles, ni los bordados del palio y el manto de Nuestra Señora de la Presentación por la calle Zaragoza.
La Esperanza de Triana es, para mí, la alegría de la Madrugá. Y la Madrugá, este año, está triste. Lo que arrastra esta Hermandad tras de sí, tanto el Santísimo Cristo de las Tres Caídas como La "Morena", es impresionante. La Capilla de los Marineros se llenará de fieles, de devotos deseosos de mirar a la cara a la Reina de Triana y llenarse de su Esperanza. Nos quedamos sin disfrutar del andar del Misterio, ese que te obliga a no dejar de mirar al paso para no perderte detalle de sus virguerías. Nos quedamos sin muchas cosas al no salir a la calle La Esperanza de Triana...
Y, por último, este año le iba a pedir mucho al Cristo de los Gitanos. Nuestro Padre Jesús de la Salud tiene que devolverle a mi amiga Estefanía, en forma de fortaleza, energía y como no, Salud, todo el cariño, devoción y amor que ella le ha entregado durante toda su vida. Yo tengo fé, y ella también. Y todos los que estamos a su alrededor. Ojalá pronto se ponga buena, y su enfermedad la recordemos como un obstáculo sin importancia en la vida de este ángel caído del cielo. María Santísima de las Angustias también echará una mano, seguro. No podremos vibrar con el Penitente al son de "La Saeta" este 2011. Una auténtica lástima...
Hasta este aciago 2011.
Desde 1846 no había dejado de salir la Esperanza de Triana por motivos meteorológicos.
Iba a ser el primer año que la Hermandad de El Silencio permitiera salir mujeres nazarenas en su cortejo. No pudo ser. Al igual que las hermanas de la Quinta Angustia, tendrán que esperar su oportunidad un año más.
íbamos a ver al Señor de Sevilla, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, por primera vez después de la agresión que sufrió hace meses por parte de un perturbado. Nos quedamos sin ver ese andar tan característico suyo, con zancada larga, sobre la alfombra de cabezas que lo esperan y se sobrecogen con su presencia. La imposibilidad de hacer estación de penitencia por parte de la Hermandad de El Gran Poder me duele en mayor medida, pues mi hermano forma parte de su cortejo como nazareno desde 2010. El año que viene seguro que lo acompañas, Adri.
Este año no podremos reenamorarnos con la mirada de la Señora de Sevilla. La Macarena no lucirá por su barrio, ni llenará de Esperanza los corazones más necesitados de la misma por las calles de su ciudad. Habrá que ir a buscarla a su Basílica para que su cara nos hechice. Este año se retiraba Miguel Loreto en el martillo del "Sentencia". Se nos fué esa imagen de la Centuria Romana Macarena retumbando por Campana con su desfile perfecto.
No veremos en 2011 al Santísimo Cristo del Calvario salir de la Magdalena entre el silencio de sus fieles, ni los bordados del palio y el manto de Nuestra Señora de la Presentación por la calle Zaragoza.
La Esperanza de Triana es, para mí, la alegría de la Madrugá. Y la Madrugá, este año, está triste. Lo que arrastra esta Hermandad tras de sí, tanto el Santísimo Cristo de las Tres Caídas como La "Morena", es impresionante. La Capilla de los Marineros se llenará de fieles, de devotos deseosos de mirar a la cara a la Reina de Triana y llenarse de su Esperanza. Nos quedamos sin disfrutar del andar del Misterio, ese que te obliga a no dejar de mirar al paso para no perderte detalle de sus virguerías. Nos quedamos sin muchas cosas al no salir a la calle La Esperanza de Triana...
Y, por último, este año le iba a pedir mucho al Cristo de los Gitanos. Nuestro Padre Jesús de la Salud tiene que devolverle a mi amiga Estefanía, en forma de fortaleza, energía y como no, Salud, todo el cariño, devoción y amor que ella le ha entregado durante toda su vida. Yo tengo fé, y ella también. Y todos los que estamos a su alrededor. Ojalá pronto se ponga buena, y su enfermedad la recordemos como un obstáculo sin importancia en la vida de este ángel caído del cielo. María Santísima de las Angustias también echará una mano, seguro. No podremos vibrar con el Penitente al son de "La Saeta" este 2011. Una auténtica lástima...
viernes, 22 de abril de 2011
La Vida en una Semana (Jueves Santo)
Se confirmaron los malos augurios que apuntaban a que nos quedábamos sin Jueves Santo.
Tras el glorioso Miércoles Santo vivido, la jornada posterior nos dejó las siempre tristes imágenes de los hermanos llorando y los titulares de las Hermandades en sus respectivos templos.
Nos quedamos con las ganas de ver a Nuestro Padre Jesús de la Pasión lucirse desde el Salvador. El penitente de Martínez Montañéz seguro iluminará Sevilla el año que viene, y podremos asistir al acompañamiento musical de Nuestra Madre y Señora de la Merced, tal y como lo hacía antiguamente.
Las hermanas que por primera vez se iban a vestir de nazarenas en La Quinta Angustia deberán esperar un año más a ejercer su derecho a hacer estación de penitencia con su cofradía. Al menos, lo más importante se ha conseguido.
El Valle, la hermandad con más acólitos (60), el impresionante Misterio de la Exaltación, Las Cigarreras y el repertorio musical de sus Bandas, ese Ángel caído del cielo que se le presenta a Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto de la Hermandad de Montesión, Los Negritos y el original exorno floral de sus pasos,... todo eso nos perdido este año 2011.
Tras el glorioso Miércoles Santo vivido, la jornada posterior nos dejó las siempre tristes imágenes de los hermanos llorando y los titulares de las Hermandades en sus respectivos templos.
Nos quedamos con las ganas de ver a Nuestro Padre Jesús de la Pasión lucirse desde el Salvador. El penitente de Martínez Montañéz seguro iluminará Sevilla el año que viene, y podremos asistir al acompañamiento musical de Nuestra Madre y Señora de la Merced, tal y como lo hacía antiguamente.
Las hermanas que por primera vez se iban a vestir de nazarenas en La Quinta Angustia deberán esperar un año más a ejercer su derecho a hacer estación de penitencia con su cofradía. Al menos, lo más importante se ha conseguido.
El Valle, la hermandad con más acólitos (60), el impresionante Misterio de la Exaltación, Las Cigarreras y el repertorio musical de sus Bandas, ese Ángel caído del cielo que se le presenta a Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto de la Hermandad de Montesión, Los Negritos y el original exorno floral de sus pasos,... todo eso nos perdido este año 2011.
jueves, 21 de abril de 2011
La Vida en una Semana (Miércoles Santo)
Qué Miércoles Santo...
Gracias a Dios la lluvia nos dió una tregua, y pudimos saborear cada momento de una jornada maravillosa.
La cosa empezó por la mañana. Tenía que ir a Nervión y allí ya se gustaba la Hermandad de la Sed por Eduardo Dato. Dicen que lo primero que vé el Santísimo Cristo de la Sed al salir de la Parroquia de la Concepción es el Sánchez Pizjuán, ya que mira hacia su derecha... El Palio se lució en San Juan de Dios, y volvimos a casa para almorzar algo.
Poco después ya estaba junto a mi primo un día más en la calle Trajano para presenciar ese andar tan macareno (o a mí me lo parece) del Misterio de la Hermandad del Carmen Doloroso. Faltaba parte de la canastilla por dorar, pero daba lo mismo. Precioso, siempre de frente a excepción de algún paso atrás muy elegante, y con la marcha. A Nuestra Señora del Carmen la vimos un poco más adelante, en la misma calle.
Después anduvimos un buen tirón para ir en busca de San Bernardo. La extensión que ocupa esta Hermandad es impresionante. Normal, si tenemos en cuenta que son más de 2.400 nazarenos. Si la Cruz de Guía estaba por Orfila, el Palio podía estar perfectamente por Santa María la Blanca (¡!). Al Santísimo Cristo de la Salud lo vimos por la zona de la Cuesta del Rosario y le pedimos eso, Salud, en especial para una persona que la necesita más que nadie. Me escuchó, seguro, y hay que tener fé y esperanza, porque todo saldrá bien. Tras de Él, María Santísima del Refugio bajaba alegre por San José. No recuerdo muchos Palios tan ricos como el de San Bernardo...
Esta tarde había que aligerar el paso y planear bien lo que se iba a hacer. Los motivos eran claros; queríamos comprarle un costal y un fajín a mi sobrino Manuel, y a las 21:30 empezaba la Final de Copa. Daba tiempo a todo, y para un amante del fútbol, ese partido es seguramente el más bonito de la temporada, juegue quien juegue, y sólo una buena excusa me impediría verlo.
Así que rápidamente buscamos la calle de Jesús del Gran Poder para toparnos con el Santísimo Cristo del Buen Fín. La Centuria Romana Macarena retumbaba detrás suyo. Buscamos a Nuestra Señora de la Palma, no parábamos de andar. La esperamos en la revirá de Conde de Barajas con la mencionada calle de Jesús del Gran Poder. El Palio rozó en alguna ocasión una farola y un balcón, en una de las peores revirás que recuerdo. Menos mal que no pasó nada. Eso sí, el movimiento de las bambalinas y los ángeles de madera policromada en ellas, enormes.
Por la paralela a Jesús del Gran Poder, Trajano, buscaba la Carrera Oficial La Lanzada. El Misterio lo vimos perfectamente, en primera fila, por enésima vez. No sé cómo lo hacemos... Si antes sonaba bien la Centuria Macarena con el crucificado de la Iglesia de San Antonio, la Banda del Santísimo Cristo de las Tres Caídas no le andaba a la zaga con el Señor de la Sagrada Lanzada. A María Santísima del Buen Fin fuimos a buscarla hasta la Alameda. Estupenda en la revirá.
Era media tarde, y si queríamos que nos diera tiempo a hacer todo lo que habíamos planeado, teníamos que darnos mucha prisa. Nos encaminamos a la calle Matahacas, y allí por 26 € nos trajimos el costal y el fajín para mi Manuel. Habíamos pensado ver El Baratillo por Rioja, ver el fútbol en casa, y volver para terminar con el Cristo de Burgos, Las Siete Palabras y los Panaderos. Difícil, pero no imposible.
La bulla que había para ver el Baratillo en la esquina de Rioja/Velázquez era horrorosa. El sólo de corneta que le hicieron a la Piedad en dicha revirá, para la historia... Es la grandeza que tiene la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Sol, y los hermanos de La O podemos dar fé de ello. Hubo un parón, y en la misma esquina esperamos a María Santísima de la Caridad en su Soledad.
De ahí a la Puerta Jerez para coger el Metro dirección Montequinto, aunque ya sabíamos que para el comienzo del partido no llegábamos. Nos perdimos 15 minutos. Del resultado y del partido en sí, poco que decir por parte de alguien que le daba igual quien ganase. O me daba igual en parte, porque aguantar el entorno mediático que rodea al equipo de la Castellana es tarea difícil. En muchos campos se odia al Real Madrid, no por el equipo o el Club en sí, sino por lo que lo rodea. También es verdad que actitudes chulescas como las de Mourinho o Ronaldo ayudan. Pero no hay que dejar de reconocer que son unos ganadores, y el golazo ayer del "bicho" ese vale un título. Del camino hacia la Final del equipo merengue, y lo que pasó en Semifinales contra el Sevilla Fútbol Club no es momento ahora de hablar...
Finalizado el partido, cogimos el coche para intentar no perdernos las 3 Hermandades que quedaban por ver. Y lo conseguimos. Al Santísimo Cristo de Burgos lo vimos en la Plaza del mismo nombre. Sobrecogedora la estampa, totalmente a oscuras, sólo iluminada por los cirios de los nazarenos. El silencio lo rompió una de las mejores saetas que he escuchado nunca. Sentimiento y calidad se unieron en la voz del saetero para que a todos los allí presentes se nos pusieran los vellos de punta. El cielo estaba totalmente cubierto de nubes cargadas. A Madre de Dios de la Palma la encontramos por Sales y Ferré, lugar recomendado por algunos programas de mano. Y no les falta razón.
A la 1 de la mañana todavía quedaban 5 pasos por disfrutar. Los tres de la Hermandad de las Siete Palabras los alcanzamos a la altura de Virgen de los Buenos Libros, el Penitente, y Alfonso XII el Misterio y el Palio. La poca afluencia de público en esos dos lugares nos permitió presenciar perfectamente el cortejo. Entrañable Nuestra Señora de la Cabeza detrás de Nuestro Padre Jesús de la Divina Misericordia y el Cristo de las Siete Palabras.
Por último, quedaba "lo mejor". El Misterio de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento es, en mi opinión, uno de los tres pasos que mejor "andan" en nuestra ciudad. Triana en Sevilla, o eso dicen. Los Panaderos es cosa aparte. Merece la pena la espera para verlo entrar, como hemos hecho muchos años en Orfila. En esta ocasión, y después de una jornada tan larga, fuimos a buscarlo. Lo encontramos entrando en Cuna desde el Salvador. Impresionante, no hay palabras para definirlo. Ese olivo quebrado por los balcones es "mucha tela"... En primera fila, lo que en este caso no es sinónimo de ver bien el paso, o al menos en su totalidad. No pasa nada, nos lo sabemos de memoria. Un ratito después hacía su entrada en el Salvador María Santísima de Regla, espléndida, poniendo fin a un Miércoles Santo perfecto para los capillitas.
El Jueves Santo no pinta nada bien, y todo hace indicar que nos quedaremos sin ver muchas mantillas. Ojalá se dé un milagro y me equivoque...
Gracias a Dios la lluvia nos dió una tregua, y pudimos saborear cada momento de una jornada maravillosa.
La cosa empezó por la mañana. Tenía que ir a Nervión y allí ya se gustaba la Hermandad de la Sed por Eduardo Dato. Dicen que lo primero que vé el Santísimo Cristo de la Sed al salir de la Parroquia de la Concepción es el Sánchez Pizjuán, ya que mira hacia su derecha... El Palio se lució en San Juan de Dios, y volvimos a casa para almorzar algo.
Poco después ya estaba junto a mi primo un día más en la calle Trajano para presenciar ese andar tan macareno (o a mí me lo parece) del Misterio de la Hermandad del Carmen Doloroso. Faltaba parte de la canastilla por dorar, pero daba lo mismo. Precioso, siempre de frente a excepción de algún paso atrás muy elegante, y con la marcha. A Nuestra Señora del Carmen la vimos un poco más adelante, en la misma calle.
Después anduvimos un buen tirón para ir en busca de San Bernardo. La extensión que ocupa esta Hermandad es impresionante. Normal, si tenemos en cuenta que son más de 2.400 nazarenos. Si la Cruz de Guía estaba por Orfila, el Palio podía estar perfectamente por Santa María la Blanca (¡!). Al Santísimo Cristo de la Salud lo vimos por la zona de la Cuesta del Rosario y le pedimos eso, Salud, en especial para una persona que la necesita más que nadie. Me escuchó, seguro, y hay que tener fé y esperanza, porque todo saldrá bien. Tras de Él, María Santísima del Refugio bajaba alegre por San José. No recuerdo muchos Palios tan ricos como el de San Bernardo...
Esta tarde había que aligerar el paso y planear bien lo que se iba a hacer. Los motivos eran claros; queríamos comprarle un costal y un fajín a mi sobrino Manuel, y a las 21:30 empezaba la Final de Copa. Daba tiempo a todo, y para un amante del fútbol, ese partido es seguramente el más bonito de la temporada, juegue quien juegue, y sólo una buena excusa me impediría verlo.
Así que rápidamente buscamos la calle de Jesús del Gran Poder para toparnos con el Santísimo Cristo del Buen Fín. La Centuria Romana Macarena retumbaba detrás suyo. Buscamos a Nuestra Señora de la Palma, no parábamos de andar. La esperamos en la revirá de Conde de Barajas con la mencionada calle de Jesús del Gran Poder. El Palio rozó en alguna ocasión una farola y un balcón, en una de las peores revirás que recuerdo. Menos mal que no pasó nada. Eso sí, el movimiento de las bambalinas y los ángeles de madera policromada en ellas, enormes.
Por la paralela a Jesús del Gran Poder, Trajano, buscaba la Carrera Oficial La Lanzada. El Misterio lo vimos perfectamente, en primera fila, por enésima vez. No sé cómo lo hacemos... Si antes sonaba bien la Centuria Macarena con el crucificado de la Iglesia de San Antonio, la Banda del Santísimo Cristo de las Tres Caídas no le andaba a la zaga con el Señor de la Sagrada Lanzada. A María Santísima del Buen Fin fuimos a buscarla hasta la Alameda. Estupenda en la revirá.
Era media tarde, y si queríamos que nos diera tiempo a hacer todo lo que habíamos planeado, teníamos que darnos mucha prisa. Nos encaminamos a la calle Matahacas, y allí por 26 € nos trajimos el costal y el fajín para mi Manuel. Habíamos pensado ver El Baratillo por Rioja, ver el fútbol en casa, y volver para terminar con el Cristo de Burgos, Las Siete Palabras y los Panaderos. Difícil, pero no imposible.
La bulla que había para ver el Baratillo en la esquina de Rioja/Velázquez era horrorosa. El sólo de corneta que le hicieron a la Piedad en dicha revirá, para la historia... Es la grandeza que tiene la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Sol, y los hermanos de La O podemos dar fé de ello. Hubo un parón, y en la misma esquina esperamos a María Santísima de la Caridad en su Soledad.
De ahí a la Puerta Jerez para coger el Metro dirección Montequinto, aunque ya sabíamos que para el comienzo del partido no llegábamos. Nos perdimos 15 minutos. Del resultado y del partido en sí, poco que decir por parte de alguien que le daba igual quien ganase. O me daba igual en parte, porque aguantar el entorno mediático que rodea al equipo de la Castellana es tarea difícil. En muchos campos se odia al Real Madrid, no por el equipo o el Club en sí, sino por lo que lo rodea. También es verdad que actitudes chulescas como las de Mourinho o Ronaldo ayudan. Pero no hay que dejar de reconocer que son unos ganadores, y el golazo ayer del "bicho" ese vale un título. Del camino hacia la Final del equipo merengue, y lo que pasó en Semifinales contra el Sevilla Fútbol Club no es momento ahora de hablar...
Finalizado el partido, cogimos el coche para intentar no perdernos las 3 Hermandades que quedaban por ver. Y lo conseguimos. Al Santísimo Cristo de Burgos lo vimos en la Plaza del mismo nombre. Sobrecogedora la estampa, totalmente a oscuras, sólo iluminada por los cirios de los nazarenos. El silencio lo rompió una de las mejores saetas que he escuchado nunca. Sentimiento y calidad se unieron en la voz del saetero para que a todos los allí presentes se nos pusieran los vellos de punta. El cielo estaba totalmente cubierto de nubes cargadas. A Madre de Dios de la Palma la encontramos por Sales y Ferré, lugar recomendado por algunos programas de mano. Y no les falta razón.
A la 1 de la mañana todavía quedaban 5 pasos por disfrutar. Los tres de la Hermandad de las Siete Palabras los alcanzamos a la altura de Virgen de los Buenos Libros, el Penitente, y Alfonso XII el Misterio y el Palio. La poca afluencia de público en esos dos lugares nos permitió presenciar perfectamente el cortejo. Entrañable Nuestra Señora de la Cabeza detrás de Nuestro Padre Jesús de la Divina Misericordia y el Cristo de las Siete Palabras.
Por último, quedaba "lo mejor". El Misterio de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento es, en mi opinión, uno de los tres pasos que mejor "andan" en nuestra ciudad. Triana en Sevilla, o eso dicen. Los Panaderos es cosa aparte. Merece la pena la espera para verlo entrar, como hemos hecho muchos años en Orfila. En esta ocasión, y después de una jornada tan larga, fuimos a buscarlo. Lo encontramos entrando en Cuna desde el Salvador. Impresionante, no hay palabras para definirlo. Ese olivo quebrado por los balcones es "mucha tela"... En primera fila, lo que en este caso no es sinónimo de ver bien el paso, o al menos en su totalidad. No pasa nada, nos lo sabemos de memoria. Un ratito después hacía su entrada en el Salvador María Santísima de Regla, espléndida, poniendo fin a un Miércoles Santo perfecto para los capillitas.
El Jueves Santo no pinta nada bien, y todo hace indicar que nos quedaremos sin ver muchas mantillas. Ojalá se dé un milagro y me equivoque...
La Vida en una Semana (Martes Santo)
No pudo ser.
Como se había previsto, la lluvia impidió que disfrutáramos de un glorioso Martes Santo.
El Cerro del Águila inició la toma de decisión lógica. Le siguieron San Esteban, Los Estudiantes, San Benito, La Candelaria y Santa Cruz, con buen criterio.
Sin embargo, hubo un conato de salir a la calle por parte de Los Javieres y el Dulce Nombre.
En el primer caso, por lo que me cuentan, se reunieron en Junta de Gobierno, como es lógico en un día así. Dicen (...) que en la votación que se llevó a cabo para ver si se hacía o no Estación de Penitencia, hubo un empate a 7, y Maruja Vilches, este año encabezando la Hermandad debido a una dolencia sufrida por Jesús Gutiérrez, decidió tirar "palante" porque "Dios va a estar con nosotros". Cuando se abrieron las puertas del Omnium Sanctorum con la Cruz de Guía en el umbral, seguía lloviendo. La cofradía rectificó a tiempo (de sabios) y siguió la decisión de las demás. El año que viene seguro que vemos por las calles al Santísimo Cristo de las Almas y a María Santísima de Gracia y Amparo, que curiosamente este año ha protagonizado el cartel de la Semana Santa.
Y en el caso de La Bofetá, la cosa fué aún peor. Quizá quisieron rememorar aquel año en el que fueron protagonistas, al ser la primera cofradía que ponía la Cruz de Guía en Campana después de que la lluvia nos privase del Domingo de Ramos, Lunes Santo y casi todo el Martes. En aquella ocasión salió todo bien. Sin embargo, este año se empeñaron en algo que no tenía sentido. Llovía en el centro, hicieron caso omiso a las previsiones y Nuestro Padre Jesús ante Anás salió a la Plaza de San Lorenzo. Fué un error. Diez minutos después el Misterio volvía a la parroquia, ya mojado. Se agradece el intento, pero hasta cierto punto. Me imagino qué opinión tendrán los hermanos del Dulce Nombre después de ver a su Cristo empapado...
Y así sufrimos los cofrades este día. La Semana Santa 2011 ha llegado muy tarde, y hasta la fecha el tiempo ha sido casi veraniego. Hemos pasado mucha calor, pero el destino ha querido que con el comienzo de la Semana Grande la climatología cambiase. Habrá que resignarse...
Como se había previsto, la lluvia impidió que disfrutáramos de un glorioso Martes Santo.
El Cerro del Águila inició la toma de decisión lógica. Le siguieron San Esteban, Los Estudiantes, San Benito, La Candelaria y Santa Cruz, con buen criterio.
Sin embargo, hubo un conato de salir a la calle por parte de Los Javieres y el Dulce Nombre.
En el primer caso, por lo que me cuentan, se reunieron en Junta de Gobierno, como es lógico en un día así. Dicen (...) que en la votación que se llevó a cabo para ver si se hacía o no Estación de Penitencia, hubo un empate a 7, y Maruja Vilches, este año encabezando la Hermandad debido a una dolencia sufrida por Jesús Gutiérrez, decidió tirar "palante" porque "Dios va a estar con nosotros". Cuando se abrieron las puertas del Omnium Sanctorum con la Cruz de Guía en el umbral, seguía lloviendo. La cofradía rectificó a tiempo (de sabios) y siguió la decisión de las demás. El año que viene seguro que vemos por las calles al Santísimo Cristo de las Almas y a María Santísima de Gracia y Amparo, que curiosamente este año ha protagonizado el cartel de la Semana Santa.
Y en el caso de La Bofetá, la cosa fué aún peor. Quizá quisieron rememorar aquel año en el que fueron protagonistas, al ser la primera cofradía que ponía la Cruz de Guía en Campana después de que la lluvia nos privase del Domingo de Ramos, Lunes Santo y casi todo el Martes. En aquella ocasión salió todo bien. Sin embargo, este año se empeñaron en algo que no tenía sentido. Llovía en el centro, hicieron caso omiso a las previsiones y Nuestro Padre Jesús ante Anás salió a la Plaza de San Lorenzo. Fué un error. Diez minutos después el Misterio volvía a la parroquia, ya mojado. Se agradece el intento, pero hasta cierto punto. Me imagino qué opinión tendrán los hermanos del Dulce Nombre después de ver a su Cristo empapado...
Y así sufrimos los cofrades este día. La Semana Santa 2011 ha llegado muy tarde, y hasta la fecha el tiempo ha sido casi veraniego. Hemos pasado mucha calor, pero el destino ha querido que con el comienzo de la Semana Grande la climatología cambiase. Habrá que resignarse...
martes, 19 de abril de 2011
La Vida en una Semana (Lunes Santo)
Un día más, Jesús y yo las vimos todas.
Todas las que salieron, claro, porque el primer jarro de agua fría de la Semana Santa 2011 nos llegó con el Cautivo del Polígono, que decidió no hacer estación de penitencia por la lluvia. Considero oportunista el hecho de pensar que se equivocaron, a pesar de que apenas cayó agua en toda la tarde, pues en el momento que tomaron tal decisión, la cosa no pintaba bien.
A partir de ahí, comenzó el Lunes Santo que conocíamos hasta no hace muchos años. Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas lució majestuoso, como siempre, y tuvimos ocasión de verlo por Javier Lasso de la Vega. Tremenda su elegancia, su "andar". María Santísima del Rocío lo seguía con un rayo de sol en su cara.
Más tarde fuimos en busca de Nuestro Padre Jesús Cautivo. A causa del retraso sufrido en su salida, la ida a la S.M.I. Catedral la realizó por la Avenida, en una imagen nada común, como en "contramano" por Carrera Oficial. Allí lo vimos, a Él, y a Nuestra Señora de las Mercedes. Como siempre, me llamó mucho la atención la cantidad de gente que sigue al Cristo.
Para entonces, la Hermandad de Santa Marta ultimaba los detalles de su salida. Y a la Parroquia de San Andrés que fuimos. Sobrecogedora la unión de silencio entre la multitud, campanas y nazarenos de negro. No cabía un alfiler, y no es para menos. Ver salir ese "barco" merece la pena.
El Cristo de la Vera Cruz siempre me ha llamado la atención. Más allá de su talla tan reducida, lo que envuelve su figura va más allá de la razón. Desde que lo ví la primera vez, para mí es sinónimo de Muerte, y esto también forma parte de la Semana Santa. Esta manera tan austera, sobria, seria,... de entender la Semana Grande y la Pasión de Jesús, tan en contra de otras Hermandades más populosas o de barrio, coincide más con mi postura de vivir estos días grandes. No digo que no disfrute viendo Triana, por poner un ejemplo, faltaría más, pero anhelo un poco más de orden y seriedad en demasiados cortejos. No hay que olvidar que se está haciendo una Estación de Penitencia, y como tal, si tenemos que estar sin comer ni beber "x" horas un día al año, se está. Si no se es capaz de conseguir esto, en mi opinión es mejor no realizar la Estación, porque más que Penitencia, esas actitudes me recuerdan a términos como "excursión" o "romería". Y para eso ya está El Rocío. Por lo tanto, nos encaminamos a ver la salida un año más del Santísimo Cristo de la Vera Cruz y Santísima Virgen de las Tristezas. No nos decepcionó, obviamente.
Echamos un ojo a los horarios, y decidimos ir en busca del Santísimo Cristo de las Aguas, dirección Méndez Núñez. Por el camino nos empezó a lloviznar, y nos temimos lo peor. Por suerte, se quedó en un susto, pero vimos bastantes paraguas abiertos. Sólo por ver la cara de María Santísima de Guadalupe merece la pena la espera, pues presenciamos prácticamente todo el cortejo de esta Hermandad, dada la estrechez de las calles Carlos Cañal o la propia Méndez Núñez.
Entonces llegó la hora de ver San Gonzalo. Por una vez dejé de acordarme de la persona de siempre y me vino a la mente mi amigo Carlos. Un Lunes Santo, su Soberano en la calle, y él tan lejos. Con él siempre he mantenido debates acerca de qué misterio "anda" mejor, si "su" Soberano o "El Caballo". Yo, desde la más absoluta de las ignorancias, mantengo que estando los dos al mismo nivel de "locura" al andar (en el sentido más cariñoso de la palabra "locura"), el misterio de las Tres Caídas lo hace más elegante y con más sentido. Será que he visto de lo que es capaz San Gonzalo, que desde hace algunos años ya a esta parte, pienso que cada vez va a peor. Quizá me he vuelto exigente. Es como si quisiera agradar a todos los que se desplazan a verlo, pero al hacerlo, en muchas ocasiones se excede, no conjuntándose con la banda en absoluto. No tiene sentido que cambie el paso de "costero a costero" por otro distinto si la marcha no lo pide. No tiene que demostrar nada, es un espectáculo de por sí el dorado de su canasto, por decir algo. La puesta en escena del "paso" es impresionante, fruto de la cantidad de hermanos que tiene la Hermandad y lo que arrastra en el Barrio León y Triana. En cualquier caso y dejando a un lado mi pena por la decadencia de su andar, ver al Soberano frente a Caifás siempre pone los vellos de punta. Lo intentamos en el Baratillo, pero al ver la cantidad de personas que habían pensado lo mismo que nosotros, nos decantamos por esperarlo un poco más adelante, al final de Arfe. Maravilla, como siempre. No así muchos nazarenos del cortejo, apoyándose en los coches, comiendo, bebiendo,... como siempre. Dada la lentitud del cortejo, decidimos buscar a Nuestra Señora de la Salud, con la que nos topamos en el Postigo. Casi que me gustó más que el Misterio, y eso que no soy de Palios. Nos cautivó al son de marchas clásicas como "Estrella Sublime" o "Campanilleros".
De ahí, al Salvador, para esperar a Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores. La Hermandad de San Vicente es otro ejemplo de saber estar en una Estación de Penitencia. Por supuesto, cuidamos el detalle de ponernos a la derecha del paso de Cristo, para no perdernos el rostro de la talla de Roldán. La cruz de carey y plata, que tanto nos recuerda a la de "mi" "Jorobaito de Triana", preciosa.
A esa hora, las doce y pico de la noche, sólo faltaba El Museo. En mi opinión, el Santísimo Cristo de la Expiración y el escorzo de su cuerpo en forma de "S" es de lo mejor de Sevilla. Por la estrecha calle de Hernando Colón disfrutamos de su sobrecogedora imagen. Tras de él, María Santísima de las Aguas, pletórica.
Y así transcurrió un nuevo Lunes Santo, tan diferente al de otros años para mí, acompañado y muy bien guiado por mi primo Jesús.
Todas las que salieron, claro, porque el primer jarro de agua fría de la Semana Santa 2011 nos llegó con el Cautivo del Polígono, que decidió no hacer estación de penitencia por la lluvia. Considero oportunista el hecho de pensar que se equivocaron, a pesar de que apenas cayó agua en toda la tarde, pues en el momento que tomaron tal decisión, la cosa no pintaba bien.
A partir de ahí, comenzó el Lunes Santo que conocíamos hasta no hace muchos años. Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Beso de Judas lució majestuoso, como siempre, y tuvimos ocasión de verlo por Javier Lasso de la Vega. Tremenda su elegancia, su "andar". María Santísima del Rocío lo seguía con un rayo de sol en su cara.
Más tarde fuimos en busca de Nuestro Padre Jesús Cautivo. A causa del retraso sufrido en su salida, la ida a la S.M.I. Catedral la realizó por la Avenida, en una imagen nada común, como en "contramano" por Carrera Oficial. Allí lo vimos, a Él, y a Nuestra Señora de las Mercedes. Como siempre, me llamó mucho la atención la cantidad de gente que sigue al Cristo.
Para entonces, la Hermandad de Santa Marta ultimaba los detalles de su salida. Y a la Parroquia de San Andrés que fuimos. Sobrecogedora la unión de silencio entre la multitud, campanas y nazarenos de negro. No cabía un alfiler, y no es para menos. Ver salir ese "barco" merece la pena.
El Cristo de la Vera Cruz siempre me ha llamado la atención. Más allá de su talla tan reducida, lo que envuelve su figura va más allá de la razón. Desde que lo ví la primera vez, para mí es sinónimo de Muerte, y esto también forma parte de la Semana Santa. Esta manera tan austera, sobria, seria,... de entender la Semana Grande y la Pasión de Jesús, tan en contra de otras Hermandades más populosas o de barrio, coincide más con mi postura de vivir estos días grandes. No digo que no disfrute viendo Triana, por poner un ejemplo, faltaría más, pero anhelo un poco más de orden y seriedad en demasiados cortejos. No hay que olvidar que se está haciendo una Estación de Penitencia, y como tal, si tenemos que estar sin comer ni beber "x" horas un día al año, se está. Si no se es capaz de conseguir esto, en mi opinión es mejor no realizar la Estación, porque más que Penitencia, esas actitudes me recuerdan a términos como "excursión" o "romería". Y para eso ya está El Rocío. Por lo tanto, nos encaminamos a ver la salida un año más del Santísimo Cristo de la Vera Cruz y Santísima Virgen de las Tristezas. No nos decepcionó, obviamente.
Echamos un ojo a los horarios, y decidimos ir en busca del Santísimo Cristo de las Aguas, dirección Méndez Núñez. Por el camino nos empezó a lloviznar, y nos temimos lo peor. Por suerte, se quedó en un susto, pero vimos bastantes paraguas abiertos. Sólo por ver la cara de María Santísima de Guadalupe merece la pena la espera, pues presenciamos prácticamente todo el cortejo de esta Hermandad, dada la estrechez de las calles Carlos Cañal o la propia Méndez Núñez.
Entonces llegó la hora de ver San Gonzalo. Por una vez dejé de acordarme de la persona de siempre y me vino a la mente mi amigo Carlos. Un Lunes Santo, su Soberano en la calle, y él tan lejos. Con él siempre he mantenido debates acerca de qué misterio "anda" mejor, si "su" Soberano o "El Caballo". Yo, desde la más absoluta de las ignorancias, mantengo que estando los dos al mismo nivel de "locura" al andar (en el sentido más cariñoso de la palabra "locura"), el misterio de las Tres Caídas lo hace más elegante y con más sentido. Será que he visto de lo que es capaz San Gonzalo, que desde hace algunos años ya a esta parte, pienso que cada vez va a peor. Quizá me he vuelto exigente. Es como si quisiera agradar a todos los que se desplazan a verlo, pero al hacerlo, en muchas ocasiones se excede, no conjuntándose con la banda en absoluto. No tiene sentido que cambie el paso de "costero a costero" por otro distinto si la marcha no lo pide. No tiene que demostrar nada, es un espectáculo de por sí el dorado de su canasto, por decir algo. La puesta en escena del "paso" es impresionante, fruto de la cantidad de hermanos que tiene la Hermandad y lo que arrastra en el Barrio León y Triana. En cualquier caso y dejando a un lado mi pena por la decadencia de su andar, ver al Soberano frente a Caifás siempre pone los vellos de punta. Lo intentamos en el Baratillo, pero al ver la cantidad de personas que habían pensado lo mismo que nosotros, nos decantamos por esperarlo un poco más adelante, al final de Arfe. Maravilla, como siempre. No así muchos nazarenos del cortejo, apoyándose en los coches, comiendo, bebiendo,... como siempre. Dada la lentitud del cortejo, decidimos buscar a Nuestra Señora de la Salud, con la que nos topamos en el Postigo. Casi que me gustó más que el Misterio, y eso que no soy de Palios. Nos cautivó al son de marchas clásicas como "Estrella Sublime" o "Campanilleros".
De ahí, al Salvador, para esperar a Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores. La Hermandad de San Vicente es otro ejemplo de saber estar en una Estación de Penitencia. Por supuesto, cuidamos el detalle de ponernos a la derecha del paso de Cristo, para no perdernos el rostro de la talla de Roldán. La cruz de carey y plata, que tanto nos recuerda a la de "mi" "Jorobaito de Triana", preciosa.
A esa hora, las doce y pico de la noche, sólo faltaba El Museo. En mi opinión, el Santísimo Cristo de la Expiración y el escorzo de su cuerpo en forma de "S" es de lo mejor de Sevilla. Por la estrecha calle de Hernando Colón disfrutamos de su sobrecogedora imagen. Tras de él, María Santísima de las Aguas, pletórica.
Y así transcurrió un nuevo Lunes Santo, tan diferente al de otros años para mí, acompañado y muy bien guiado por mi primo Jesús.
lunes, 18 de abril de 2011
La Vida en una Semana (Domingo de Ramos)
Ha tardado este año, pero ya está aquí. Terminó la espera. Ahora, a disfrutar lo que se pueda y como se pueda, porque esto se acaba...
Qué diferente a otros años...
Me desperté temprano, e intenté ver La Paz por el Parque de María Luisa. Una vez allí, mi primo Jesús, capillita y erudito en estos temas, me instó a que fuera a la Plaza de Molviedro, para ver salir a Jesús Despojado. Acepté, y tuve que dejar a la señorita del Porvenir para más tarde.
En la Plaza que está al lado de la calle Zaragoza vimos el primer plato fuerte de la Semana, porque la salida de "los Despojos" no se olvida. Disfrutamos, a pesar de tener buena parte del tiempo la cabeza en otro sitio. Cabeza, por cierto, totalmente abrasada por el sol. Además contamos con la compañía de Macarena y Álvaro, que también habían elegido sabiamente la salida de Jesús Despojado para dar comienzo su Semana Grande. Como anécdota, la llegada de la Banda de la Cruz de Guía, "Corona de Espinas", se hizo al son de "Sevilla tiene un color especial", para que se viniera abajo la Plaza de Molviedro entera cuando estallaba el estribillo.
Poco después nos encaminamos a la calle Cuna/Laraña para que Zaqueo, acompañando al Señor de la Sagrada Entrada en Jerusalén, me guiñara un ojo desde lo alto de la Palmera. Tantos años he visto la Borriquita en ese sitio...
Ni mi primo Jesús ni yo queríamos parar, así que después de la Borriquita buscamos la Paz, que por entonces estaba llegando a la Plaza Nueva. En la calle Barcelona hicimos de manigueteros, literalmente, por la cercanía desde la que vimos a Nuestro Padre Jesús de la Victoria en la "revirá". María Santísima de la Paz nos deleitó con su belleza por Gamazo.
Volvimos sobre nuestros pasos para coger a tiempo a la Cena, antes de que entrara en Carrera Oficial. El misterio y el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia lo vimos por Javier Lasso de la Vega, y Nuestra Señora del Subterráneo por Orfila. Íbamos muy bien de tiempo.
Queríamos ver la Hiniesta, pero el "planning" nos obligó a buscar antes a San Roque, que portaba la cruz a cuestas con la ayuda de Simón por la Plaza de San Pedro. Tras de él, Nuestra Señora de Gracia y Esperanza. El año pasado ví un poco mejor a San Roque, desde una ventana, y es que se me hacía imposible dejar de pensar...
A esa hora, quedaba poco tiempo para que pusiera en la calle su Cruz de Guía la Amargura. Nos la jugamos, y decidimos intentar verla salir. No sólo nos dió tiempo a llegar, sino que quizá cogimos el mejor sitio, justo delante de la Iglesia de San Juan de la Palma. Lo que pasó después, inédito para mí, no se borrará de la memoria, porque ver salir al "Silencio Blanco" son palabras mayores.
Ayer vimos salir tres Hermandades. Jesús Despojado, la Amargura... y el Amor. En el Salvador no se cabía, y pasó mucho tiempo hasta que llegó Nuestra Señora del Socorro. No en vano, eran más de 1.200 nazarenos además del pequeño retraso que había.
Sólo quedaba la Hiniesta y la Estrella. Por Bustos Tavera vimos la macarena, y entre el Puente de Triana (Cristo) y el Baratillo (Virgen), vimos la trianera. El saludo de María Santísima de la Estrella a la Hermandad del Baratillo puso el colofón a un Domingo de Ramos en el que no nos perdimos ningún paso, incluidos los Palios, guiado perfectamente por mi primo...
... y en el que no dejé de llorar por dentro pensando cómo estaría ella...
Qué diferente a otros años...
Me desperté temprano, e intenté ver La Paz por el Parque de María Luisa. Una vez allí, mi primo Jesús, capillita y erudito en estos temas, me instó a que fuera a la Plaza de Molviedro, para ver salir a Jesús Despojado. Acepté, y tuve que dejar a la señorita del Porvenir para más tarde.
En la Plaza que está al lado de la calle Zaragoza vimos el primer plato fuerte de la Semana, porque la salida de "los Despojos" no se olvida. Disfrutamos, a pesar de tener buena parte del tiempo la cabeza en otro sitio. Cabeza, por cierto, totalmente abrasada por el sol. Además contamos con la compañía de Macarena y Álvaro, que también habían elegido sabiamente la salida de Jesús Despojado para dar comienzo su Semana Grande. Como anécdota, la llegada de la Banda de la Cruz de Guía, "Corona de Espinas", se hizo al son de "Sevilla tiene un color especial", para que se viniera abajo la Plaza de Molviedro entera cuando estallaba el estribillo.
Poco después nos encaminamos a la calle Cuna/Laraña para que Zaqueo, acompañando al Señor de la Sagrada Entrada en Jerusalén, me guiñara un ojo desde lo alto de la Palmera. Tantos años he visto la Borriquita en ese sitio...
Ni mi primo Jesús ni yo queríamos parar, así que después de la Borriquita buscamos la Paz, que por entonces estaba llegando a la Plaza Nueva. En la calle Barcelona hicimos de manigueteros, literalmente, por la cercanía desde la que vimos a Nuestro Padre Jesús de la Victoria en la "revirá". María Santísima de la Paz nos deleitó con su belleza por Gamazo.
Volvimos sobre nuestros pasos para coger a tiempo a la Cena, antes de que entrara en Carrera Oficial. El misterio y el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia lo vimos por Javier Lasso de la Vega, y Nuestra Señora del Subterráneo por Orfila. Íbamos muy bien de tiempo.
Queríamos ver la Hiniesta, pero el "planning" nos obligó a buscar antes a San Roque, que portaba la cruz a cuestas con la ayuda de Simón por la Plaza de San Pedro. Tras de él, Nuestra Señora de Gracia y Esperanza. El año pasado ví un poco mejor a San Roque, desde una ventana, y es que se me hacía imposible dejar de pensar...
A esa hora, quedaba poco tiempo para que pusiera en la calle su Cruz de Guía la Amargura. Nos la jugamos, y decidimos intentar verla salir. No sólo nos dió tiempo a llegar, sino que quizá cogimos el mejor sitio, justo delante de la Iglesia de San Juan de la Palma. Lo que pasó después, inédito para mí, no se borrará de la memoria, porque ver salir al "Silencio Blanco" son palabras mayores.
Ayer vimos salir tres Hermandades. Jesús Despojado, la Amargura... y el Amor. En el Salvador no se cabía, y pasó mucho tiempo hasta que llegó Nuestra Señora del Socorro. No en vano, eran más de 1.200 nazarenos además del pequeño retraso que había.
Sólo quedaba la Hiniesta y la Estrella. Por Bustos Tavera vimos la macarena, y entre el Puente de Triana (Cristo) y el Baratillo (Virgen), vimos la trianera. El saludo de María Santísima de la Estrella a la Hermandad del Baratillo puso el colofón a un Domingo de Ramos en el que no nos perdimos ningún paso, incluidos los Palios, guiado perfectamente por mi primo...
... y en el que no dejé de llorar por dentro pensando cómo estaría ella...
jueves, 14 de abril de 2011
Algunas frases en el lugar de trabajo
En su contexto pueden entenderse, haciendo un gran esfuerzo, pero aún así...
-"Quien no quiere al Betis no quiere ni a su padre ni a su madre".
-"Quiero un pantalón gris merengue".
-"Esa tía es como un perfume de Louis Vuitton, al principio mmm... maravilloso, pero después, con el tiempo, lo repudias".
-"¿Es usted de este departamento? Pues cuelgue el teléfono y atiéndame ahora mismo".
-"El chaval está detenido". A lo que alguien contesta: "entonces, ¿no ha venido a trabajar?".
-"Para mí, a día de hoy, lo más importante es que se me levante por las mañanas".
-"Es que mi hijo está hecho una auténtica bola de sebo".
-"Mi marido es como un armario de 6 puertas".
-"Perdone, ¿territorio comanche?". (Preguntaba, obviamente, por el departamento de "Territorio Vaquero").
-"Tenemos una promoción que se llama 2000 días Feliz". (Era Feliz 2011).
-"Esta prenda le va a encantar a su mujer" Respuesta: "No, ejem, mi mujer ya no...".
-"Dicen que los andaluces son brutos, pero anda que en Lepe...".
-"Él de talla de camisa tiene la 8 de Burberry y la XS de Tommy Hilfiger".
-"Mi marido quiere un pantalón de color oro viejo".
-"También tenemos este modelo de color azul cielo de las marismas".
-"Ese color marrón Topo es muy bonito...".
-"Su compañero tendría un mal día, porque me atendió fatal, y además se pegó dos eructos en mi cara".
-Álvaro: "El día 19 es mi Santo". Respuesta: "¿San José?".
-"Hacerle eso al pantalón es trementemente imposible...".
-"Se va a ver usted negro para encontrar un cinturón de esa talla". (A una persona de color).
-"¿Le está pequeña la 64? Entonces seguro que va a necesitar una 66...".
-"Para parecerte a mí, tendrías que morir y nacer de nuevo, dejárselo todo al destino, y esperar a ver si hay suerte...".
Son sólo algunos ejemplos, lástima de no tomar nota mucho antes. A mis compañeros no hay que entenderlos, hay que quererlos...
-"Quien no quiere al Betis no quiere ni a su padre ni a su madre".
-"Quiero un pantalón gris merengue".
-"Esa tía es como un perfume de Louis Vuitton, al principio mmm... maravilloso, pero después, con el tiempo, lo repudias".
-"¿Es usted de este departamento? Pues cuelgue el teléfono y atiéndame ahora mismo".
-"El chaval está detenido". A lo que alguien contesta: "entonces, ¿no ha venido a trabajar?".
-"Para mí, a día de hoy, lo más importante es que se me levante por las mañanas".
-"Es que mi hijo está hecho una auténtica bola de sebo".
-"Mi marido es como un armario de 6 puertas".
-"Perdone, ¿territorio comanche?". (Preguntaba, obviamente, por el departamento de "Territorio Vaquero").
-"Tenemos una promoción que se llama 2000 días Feliz". (Era Feliz 2011).
-"Esta prenda le va a encantar a su mujer" Respuesta: "No, ejem, mi mujer ya no...".
-"Dicen que los andaluces son brutos, pero anda que en Lepe...".
-"Él de talla de camisa tiene la 8 de Burberry y la XS de Tommy Hilfiger".
-"Mi marido quiere un pantalón de color oro viejo".
-"También tenemos este modelo de color azul cielo de las marismas".
-"Ese color marrón Topo es muy bonito...".
-"Su compañero tendría un mal día, porque me atendió fatal, y además se pegó dos eructos en mi cara".
-Álvaro: "El día 19 es mi Santo". Respuesta: "¿San José?".
-"Hacerle eso al pantalón es trementemente imposible...".
-"Se va a ver usted negro para encontrar un cinturón de esa talla". (A una persona de color).
-"¿Le está pequeña la 64? Entonces seguro que va a necesitar una 66...".
-"Para parecerte a mí, tendrías que morir y nacer de nuevo, dejárselo todo al destino, y esperar a ver si hay suerte...".
Son sólo algunos ejemplos, lástima de no tomar nota mucho antes. A mis compañeros no hay que entenderlos, hay que quererlos...
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