domingo, 30 de enero de 2011

66,35 m2 de Ilusión...

Humilde y pequeñita, pero mía. Y de ustedes, claro. Así será mi nuevo hogar. Por fin, desde que allá por finales de 2006 se convocara el III Plan Municipal de Viviendas de Dos Hermanas, he firmado, junto a mi padre, lo que se conoce como "Promesa de Venta".

A partir de ahí, todo son planes e ilusiones. Ilusión por ver cómo se irán realizando las obras, qué infraestructuras rodearán a las mismas, de qué manera "vestir" el piso,...

Antes, pues lo normal, colas para inscribirse en las listas de agraciados, presentaciones de documentos acreditativos, alguna que otra reunión,...

Supongo que todo aquel que haya pasado por esto, me entenderá. Entenderá las ganas con la que afronto este proyecto, totalmente nuevo para mí. La empresa no es fácil, nada menos que ser una persona independiente, con lo que ello conlleva, pero espero que la adaptación sea llevadera y más o menos rápida. Estoy seguro que con la ayuda de la mejor familia del mundo, así será. De hecho, sin ellos nada de lo que escribo ahora hubiera podido hacerse.

Admito que nunca he puesto una lavadora, ni he planchado, casi ni cocino,... No soy lo que se dice un hombre actual. Sin embargo, las circunstancias, la mayoría de las veces, te obligan a adaptarte, y no hay mejor manera de aprender que a base de experiencia.

Ahora toca esperar un poco más. Dicen que quien espera "lo mucho" espera "lo poco". Pero será una espera distinta, con la seguridad de que en un plazo de 2,5 a 3 años (se supone), todo lo que hay ahora sobre papeles sea una realidad. Será una espera, sin duda, ilusionante.

Ya veremos cómo marcha todo.

Mientras tanto, "ahí tenéis vuestra casa..."